Tracios y Búlgaros: ¿Son los mismos?
Los tracios fueron un grupo de tribus indoeuropeas que habitaron una vasta región del sureste de Europa, conocida como Tracia, que hoy comprende principalmente Bulgaria, el norte de Grecia, la parte europea de Turquía y zonas de Rumanía y Serbia.
Aunque no formaron un imperio unificado (excepto por periodos breves como el Reino Odrisio), fueron una de las civilizaciones más importantes y guerreras de la antigüedad. Aquí te detallo quiénes eran:
1. Un pueblo de guerreros y jinetes
Los tracios tenían fama de ser guerreros feroces y temidos. Eran expertos en el uso de la romphaia (una espada larga y curva) y el peltarion (un escudo ligero). Muchos servían como mercenarios en los ejércitos griegos y, más tarde, fueron una pieza clave en las legiones romanas. El tracio más famoso de la historia es, sin duda, Espartaco, el gladiador que lideró la rebelión de esclavos contra Roma.
2. Grandes orfebres del oro
A pesar de su fama de «bárbaros» entre los griegos, los tracios eran artistas extraordinarios. Han dejado tesoros de oro y plata (como el Tesoro de Panagyurishte) que son considerados de los más refinados del mundo antiguo. Sus joyas y vasijas demuestran una sofisticación técnica increíble.
3. Religión y el mito de Orfeo
La mitología sitúa en Tracia el origen de Orfeo, el músico capaz de amansar a las fieras con su lira. También se cree que el culto al dios Dioniso (el dios del vino y el éxtasis) tuvo sus raíces en las tradiciones tracias. Creían en la inmortalidad del alma y practicaban rituales misteriosos conocidos como el «orfismo».
4. Relación con los Griegos
Los griegos establecieron colonias en las costas de Tracia y, aunque los consideraban extranjeros, los tracios influyeron profundamente en la cultura griega. De hecho, muchas de las deidades del Olimpo tienen rasgos o conexiones con divinidades tracias.
5. ¿Qué pasó con ellos?
Como mencionaba el vídeo que resumimos anteriormente:
- Fueron conquistados por Filipo II de Macedonia (padre de Alejandro Magno) y más tarde por el Imperio Romano.
- Con el tiempo, la población tracia se «latinizó» o «helenizó» (adoptaron el latín o el griego), perdiendo su lengua original.
- Sin embargo, no desaparecieron genéticamente. Los estudios de ADN muestran que los actuales búlgaros y otros pueblos balcánicos llevan una herencia tracia predominante, y muchas de sus costumbres (como los festivales de máscaras o el culto a los muertos) han sobrevivido hasta hoy mezcladas con el cristianismo y la cultura eslava.
En resumen, los tracios fueron la «tercera gran civilización» del mundo clásico (junto a griegos y romanos), aunque menos conocida porque no dejaron registros escritos propios, solo su impresionante arte y su ADN en la población actual.

